¿Cómo puede afectarnos el desequilibrio de la autoestima?

La autoestima surge como resultado de una autovaloración, donde está involucrado el autoconcepto y la autoimagen, es decir cómo nos percibimos a nosotros mismos. Se vincula con nuestra autopercepción en relación nuestras capacidades; a lo que somos capaces de hacer y lograr, así como también con cuan valiosos nos sentimos. Asimismo, cuando hablamos de autoestima, nos referimos a nuestra capacidad de amarnos y aceptarnos tal y como somos realmente.


Si bien este autoconcepto y autopercepción comienza a forjarse en la niñez, no se trata de un concepto estable e invariable, sino que por el contrario puede cambiar según el contexto y/o la situación vital que estemos atravesando.


Ahora que entendimos qué significa, analicemos la importancia de tener una autoestima equilibrada en nuestra vida

Una autoestima ajustada y fortalecida es fundamental para mantener nuestro equilibrio psico-emocional, nuestra forma de vincularnos con el entorno, así como para alcanzar nuestras metas y objetivos en todas las áreas de nuestra vida. Todas nuestras acciones, reacciones y patrones de conducta se encuentran teñidos en algún sentido por la autoestima.


¿Cuál es el impacto de una autoestima desajustada (baja)?


Una persona con baja autoestima se muestra:
  • Insegura

  • Poco confiada

  • Incapaz de emprender nuevos desafíos y hasta de afrontar dificultades propias de la vida cotidiana.

  • Dependiente emocionalmente de su entorno

  • Con dificultades en la toma de decisiones y elecciones

La persona con baja autoestima no se siente merecedora de respeto, amor y consideraciones. Rechaza o no sabe aceptar halagos y palabras que refuercen sus cualidades, sintiendo en ocasiones desagrado por aquellas personas que le brindan cariño. Incluso, por más meritorio que sea su labor o trabajo, le restan toda importancia, minimizandolo.


Todo esto, genera grandes dificultades comunicacionales, en los vínculos de pareja y a nivel de interacción social en general, lo que conlleva una autopercepción negativa relacionada al fracaso y la frustración constante. En este sentido, podemos notar sensación de infelicidad, así como síntomas de ansiedad, angustia y hasta depresión clínica.


Tomate un tiempo y reflexiona, ¿cuan equilibrada está tu autoestima hoy?


Cariños,

Sabi

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