Hablemos sobre la inteligencia emocional


¿Qué es la Inteligencia Emocional?


Seguramente habrán leído o escuchado hablar sobre Inteligencia Emocional en más de una ocasión y quizás hasta en distintos ámbitos y contextos, ya que se trata de una habilidad cada vez más requerida y renombrada.

Se trata de un concepto que ha adquirido mayor prestigio en estos últimos años aquí en Sudamérica, siendo que en Europa ya se trabaja desde hace ya algunos años.

Si hablamos de la IE como concepto, debemos decir que resulta fundamental en la actualidad y en la Psicología moderna, donde nos apartamos del CI (coeficiente intelectual) del individuo así como de los trastornos mentales abriendo paso al mundo de las emociones y la gestión de las mismas.


El adecuado manejo de las emociones está asociado directamente a una actividad mental saludable o “no patológica” así como a nuestro comportamiento adaptativo y funcional a nuestros objetivos personales, laborales, así como a la vida en sociedad.

Este tipo de inteligencia alude a la capacidad del individuo de reconocer, identificar y gestionar sus emociones, así como también dar respuesta a su entorno en forma empática y asertiva.

En la actualidad se habla de la existencia de por lo 12 inteligencias múltiples, que no están vinculadas con el coeficiente intelectual y dentro de las cuales se encuentra la Inteligencia Emocional. Ellas son:


INTELIGENCIA:

  • Lógico- Matemática

  • Lingüística verbal

  • Espacial

  • Musical

  • Intrapersonal

  • Interpersonal

  • Kinestésica corporal

  • Naturalista

  • Creativa

  • Existencia

  • Colaborativa

  • EMOCIONAL

¿En qué consiste la IE?


Desde el punto de vista psiconeurobiológico, esta inteligencia se encuentra dentro de la categoría de las funciones de alta integración cortical, o funciones cognitivas superiores, tal y como lo son la memoria, la atención y la capacidad de concentración.

Si nos remitimos a la evolución y desarrollo del cerebro humano, el cerebro emocional es el primero en desarrollarse para dar paso luego al cerebro lógico-racional, por lo que las emociones se encuentran presente desde edades muy tempranas, teniendo que aprender a gestionarlas y manejarlas en forma adaptativa y funcional a nuestra vida en sociedad y a nuestros objetivos personales, laborales, etc.


La inteligencia emocional implica básicamente alcanzar a un nivel de autoconocimiento que me permita identificar cómo me siento ante determinadas situaciones, qué emociones experimento, como lo vivencia mi cuerpo, mi pensamiento y en consecuencia cuál será mi conducta y me reacción ante un hecho o circunstancia.


Asimismo, la capacidad de identificar el estado emocional del otro y de quienes conforman nuestro entorno cercano, nos permite empatizar con la otra persona, para brindar una respuesta acorde con la situación y el contexto. Esa habilidad de decodificar, de interpretar y de actuar en consecuencia tan beneficiosa y favorable a la hora de interactuar y generar un vínculo saludable….


Si bien puede sonar como algo sencillo, se trata de un proceso que lleva su tiempo y transita por diferentes etapas y por supuesto ese tiempo depende de cada persona que consulta y como todo proceso de enseñanza-aprendizaje continúa durante todo el transcurso de la vida.

Finalmente, la clave está en lograr reconocer e identificar mis emociones en distintos contextos y situaciones, y en consecuencia mis pensamientos, reacción y conducta.


Asimismo, es fundamental que seamos CONSCIENTES de nuestra forma de sentir, experimentar situaciones, mecanismos para afrontar el estrés, estilo conductual; es decir cómo reaccionamos habitualmente y por qué, en fin esto hace a un nivel de autoconocimiento profundo y en modo consciente.


¿Para qué sirve ser inteligente emocionalmente?


La IE es una habilidad aplicable a todos los ámbitos de la vida, ya que nos va a permitir un mayor nivel de autoconcimiento/autodescubrimiento y un mejor interrelacionamiento con el entorno a nivel general, influyendo positivamente en la toma de decisiones, el manejo de la frustración y/o de situaciones límite o conflictivas, en la forma de incorporar nuevos conocimientos y habilidades, así como favoreciendo una autoestima equilibrada y ajustada.


Si bien, este tipo de inteligencia, se utiliza mucho en el ámbito clínico, específicamente en Psicoterapia, también se trata de una capacidad cada vez más valorada en el ámbito corporativo, tanto en la selección de personal como en aquellos colaboradores que ya pertenecen a la empresa.


Ya sea en puestos gerenciales en mandos medios y operativos, es una característica que otorga un plus al trabajador, independientemente de su cargo, siendo indispensable en los roles de Gerencia General y Líderes de equipos de trabajo, ya que el tener persona a su cargo, requieren de una cuota importante de IE.


Sin ningún lugar a dudas, una persona que presenta una IE desarrollada experimenta una sensación de bienestar integral, con mayor grado de satisfacción, alcanzando el éxito en todos los ámbitos en relación a aquella que no cuenta con esta habilidad.


¿Se nace con IE o se entrena?


¡La realidad nos muestra que ambas!

Por un lado, todos conocemos personas que son naturalmente inteligentes emocionalmente y en ocasiones esto no va de la mano con su formación o instrucción académica formal, sino que es algo innato.

La buena noticia es que aquellos casos en los que no se cuenta con esta habilidad, sí es posible entrenarla, es por ello que forma parte de las hoy conocidas como “soft skills” o “habilidades blandas”.

La educación emocional se debería impartir en los ámbitos educativos formales y así como en espacios no formales, tal y como ocurre en algunos países europeos ( Finlandia, España), ya que se trata de un aprendizaje integral y holístico que toma en cuenta al ser humano en todas en sus dimensiones.

Cuando recibo a un paciente en la consulta, sea en modalidad presencial o remoto, habitualmente y dependiendo por supuesto del motivo de consulta, comienzo con la psicoeducación emocional, que es el primer paso para desarrollar o reforzar su IE.


Un vez que el consultante está entrenado en la dinámica, naturalmente logra identificar sus emociones, sensaciones corporales, pensamientos, conductas y reacciones, llevando el proceso adelante y generando las modificaciones que sean necesarias para lograr resolver exitosamente ese evento vital o rasgo desadaptativo que lo motivó a consultar.


¿Qué obtengo desarrollando mi IE?


  • Autoconocimiento

  • Autorregulacion emocional

  • Mejor gestión de los niveles de estrés

  • Reconococimiento de las emociones en el otro

  • Habilidades sociales

  • Automotivación




¿Por qué entrenarme en IE?


Si revisaste la check list anterior y no contas con la mayoría de los aspectos mencionados, concluimos que estarías necesitando entrenar tu Inteligencia Emocional. ¿Por qué y para qué hacer este entrenamiento?


Porque se trata de una herramienta imprescindible para la vida, forma parte de nuestro desarrollo personal, de nuestra evolución como seres básicamente sociales, seres gregarios.

Nos permite generar mayor empatía, productividad, asertividad y una cierta felicidad socio ambiental, conduciéndonos hacia el éxito en todas las áreas de la vida.


Para lograr tus mentas y objetivos en forma fluida y experimentando los resultados que esperabas con sensación de éxito y bienestar integral.


Si consideras que necesitas ser entrenado en este aspecto, estoy aquí para brindarte soporte y asesoramiento al respecto.


Con cariño,

Sabina


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