La importancia de controlar tu pensamiento

¿Sabias que nuestro pensamiento es vital a la hora de actuar, sentir, reaccionar y por supuesto está directamente vinculado con nuestras emociones?

Este concepto es uno de las premisas fundamentales que trabajo en psicoterapia cuando hago psicoeducación emocional.

Realmente, una vez que comprendemos el poder del pensamiento y su íntima relación con nuestro bienestar integral, es que comenzamos el camino de la gestión y autorregulación emocional, aplicada a todos los ámbitos de la vida, generando aquellas modificaciones pertinentes para reestructurar nuestro estilo de vida.


Si pensamos en forma positiva, nuestra emoción y conducta también serán positivas, por el contrario, si tendemos a pensar en forma negativa o pesimista, el resto también serán negativos, generando malestar general, dificultades vinculares y de interrelación con el entorno.

Una vez que aprendemos la dinámica de la regulación emocional, resulta mucho más sencillo controlar nuestras emociones y no que ellas tomen el mando.

Cada situación que experimentamos en nuestra vida diaria, desde la más trivial hasta la más compleja, pueden ser interpretadas de distinto modo, según el estilo de pensamiento de cada individuo.


Siempre vamos a tener dos caminos; el ver esa situación como un problema catastrófico y sin salida, o el interpretarlo como una situación compleja la que tenemos que resolver en tiempo y forma, y de la manera más operativa y “barata emocionalmente”, es decir sin que nos afecte negativamente en forma significativa.


IMPORTANTE:

A: SITUACIÓN

B: PENSAMIENTO/ INTERPRETACIÓN

C: EMOCIÓN/CONDUCTA

B negativo: C: negativo (angustia, ansiedad, tristeza, desanimo, desgano, etc)

B positivo: C positivo (alegría, tranquilidad, motivación, con iniciativa, buen nivel de energía, buen ánimo)

Ej: Si pensamos en un accidente de tránsito, vamos a encontrar tantas versiones e interpretaciones como testigos presenciales haya en el evento. Eso significa que cada persona analiza y piensa las situaciones con sus esquemas mentales, desde sus posibilidades, experiencias, vivencias y estilo cognitivo.


PENSAMIENTO Y HABÍTO

La forma de pensar se convierte en un hábito, por lo que si tenés una tendencia pesimista y tus pensamiento e ideas suelen ser negativa, anticipándote de forma catastrófica a las distintas situaciones, te sugiero que comiences a entrenar tu cerebro para modificarlo.

¿Cómo modificar mi pensamiento negativo?

  1. Mantenete atento a tus pensamientos

  2. Hacé más de un "stop" en tu día y reflexioná sobre tu tipo de pensamiento

  3. Si lo identificas como un estilo negativo, hacelo consciente

  4. Esforzate para cambiar esa forma de pensar

  5. Generá otra actividad que te saque de ese pensamiento circular y cada vez que te venga ese pensamiento negativo hace esto mismo.


Al inicio, puede resultar cansador psíquicamente, ya que este proceso requiere de mucha energía. A medida que vas avanzando en el proceso y se va instalando el hábito de pensar positivamente vas a sentir que fluye en forma más natural.

Esto es realmente fanstástico, ya que nos da la posibilidad de cambiar nuestras emociones negativa mediante el control de nuestro pensamiento.


Ya sabés… si estas triste, ansioso, excesivamente estresado, tomate un tiempo para parar e identificar en qué estás pensando; evidentemente hay una idea, imagen, recuerdo, asociación o quizás un pensamiento demasiado invasivo y recurrente de tipo negativo y es la gran causa de tu malestar.

Se trata de un proceso, que como tal requiere tiempo, dedicación, tenacidad, sistematización y seguimiento para lograr el éxito.

Ahí estaré para brindarte soporte profesional y guiar tu camino hacia la autorregulación emocional, si lo entiendes necesario.


Con cariño,

Sabina



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