La importancia de la psicoterapia

Si bien hace algunos años atrás el concurrir a un Psicoterapeuta era mal visto culturalmente, ya que era para “enfermos mentales” o “locos”, en la actualidad ese concepto se ha modificado sustancialmente.

Si lo analizamos hoy día en el año 2022, tal vez no conozcamos a nadie que no este haciendo terapia o por lo menos que no haya concurrido nunca en el correr de su vida a un profesional de la salud mental.


Afortunadamente, y si bien aún nos falta recorrer un largo camino, la salud mental esta siendo vista desde otra óptica, valorando aporte y la necesidad de ser atendida tanto como la salud física-orgánica.

El ser humano se analiza desde un enfoque integra, abarcativo y holístico donde mente y cuerpo no se encuentran separados dicotómicamente, sino por el contrario forman parte de un todo, complementándose.


En este sentido, la llegada de la pandemia en el 2020 ha colaborado ( entre otros tantos aspectos) ha colocar al sufrimiento humano a la salud mental como una de las prioridades y demandas sanitarias a atender.


Muchas personas que hasta el momento no habían consultado por no estar afines a comenzar un proceso psicoterapéutico ( por diversos motivos) se vieron en algún sentido “obligados a hacerlo”, debido a que la sintomatología y el malestar que lo aquejaba y recién allí valoraron positivamente este acercamiento con un profesional de la salud mental.


Lo cierto es que los beneficios de realizar psicoterapia son múltiples y por supuesto van ligados al motivo de consulta de cada paciente.

En líneas generales podemos decir que la psicoterapia desde el abordaje Cognitivo Conductual y de EDMR se caracterizan por:

  • Ser un espacio personal autoconocimiento, aprendizaje constante y por consiguiente de fortalecimiento y empoderamiento

  • Generar cambios funcionales y anatómicos a nivel cerebral, activando nuevas zonas corticales que antes no estaban en funcionamiento, por lo que la sinapsis y la interconexión entre las neuronas se modifica.

  • Trabajar sobre la sintomatología física y/o malestar psíquico- emocional

  • Hacer foco sobre las debilidades o aspectos de desarrollo potencial

  • Apropiarse de herramientas técnicas vinculadas a aspectos específicos

Además de:

  • Reprocesar situaciones traumáticas tanto recientes como del pasado

  • Lograr estabilidad emocional, mejora en la calidad de vida del paciente y su entorno cercano.

  • Logro de metas y objetivos personales / laborales/profesionales


¿ Qué diferencias tiene con el Coaching?

La gran diferencia radica en que la Psicoterapia es una abordaje académico- clínico, con basamento científico y solo puede ser llevado adelante por profesionales de la salud mental debidamente certificados (Psicólogos y Psiquiatras), ya que trabajamos con trastornos y patologías mentales.

En el caso del coaching, se trata de un proceso que apunta a fortalecer al sujeto trabajando sobre sus áreas en desarrollo como en sus logros, obteniendo como resultado la concreción de sus metas laborales y personales, pero siempre partiendo de la base de que el coachee ( consultante) se encuentra saludable psíquica y psicológicamente y lo que busca es una orientación o asesoría en un área específica. Se trata de una experiencia de aprendizaje sumamente positiva y productiva para quienes consultan.


¿Todos podemos hacer terapia?

Dos conceptos importantes el de indicación y el de oportunidad.

Es parte del diagnóstico, identificar si el paciente requiere o no psicoterapia, si tiene la indicación y cual es la estrategia clínica a seguir.

El otro tema clave es la oportunidad, es decir si es el momento de esa persona para comenzar un proceso clínico de estas características.

La realidad es que sí, siempre y cuando la persona se encuentre dispuesta a comprometerse con el espacio, no solo desde la asistencia regular y con la frecuencia indicada por el profesional, sino también desde la puesta en práctica en su cotidianeidad con las indicaciones terapeúticas, las que dependerán por supuesto del motivo de consulta del paciente y de las temáticas y categorías clínicas a abordar.


Siempre planteo en la primera consulta y como parte del encuadre de trabajo, que esto es un contrato donde ambas partes nos comprometemos a trabajar en equipo para que los resultados sean realmente los esperados, yo sola no puedo hacer nada y el paciente tampoco, de lo contrario no estaría allí sentado….


Y cuando llega el momento del balance final, de la devolución de proceso, queda notoriamente visibilizada esa alianza terapéutica y ese compromiso entre ambas partes.

Es realmente un gran placer para mí, ver la evolución, satisfacción y bienestar de ese paciente que en su momento vino a la consulta con sufrimiento, malestar, situaciones que lo aquejaban o inhabilitaban y ya quedaron en el pasado.

En más de una ocasión me han dicho algo así como: “todos deberíamos pasar por esta experiencia, por lo menos una vez en la vida”


Con cariño,

Sabina




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